"Ese color te queda muy bien", decimos mientras no conseguimos apartar la vista de las tetas. "Eres divina", decimos y nos levantamos a orinar, desnudos, pensando en alguna argucia que la saque de casa sin mucho trámite. Se nos van quedando manías. "¿Tu lo hiciste? ¡Vaya, eres muy talentosa!" - mientras en el fondo, nos reímos del intento. No conseguimos de pronto ser todo lo asertivos que quisiéramos. "Tú lo que necesitas es relajarte, dejar de pensar un poco y dejar que tu corazón sea libre" - Acto seguido, desenpolvamos el camino que la lleve directamente a la cama.

Decimos cosas que nos evitan estar recordando o aprendiendo. "Gordita", "Oso", "Paletita de carne", "Deliciosa almohada de tripas"... es mucho más práctico que llamarlas por el nombre propio. Hasta encontramos la manera de pavimentar las aristas en el camino hacia el orgasmo. "Cosita"... decimos mientras lo que en realidad queremos pedirle es que abra las piernas lo más posible. "Dame muchos besitos", y apretamos los músculos del culo tratando de que se note más colosal la erección que traemos y se anime a tragársela toda. Tenemos, ahora si, muchas maneras de decir las cosas. Yo no entiendo el porqué aprende uno tanto, si el móvil es diferente a la pasión. No conozco a nadie que ensaye palabras tanto para pedir un empleo, o solicitar información de cualquier tipo. En cambio, queremos meternos en la cama y nos salen alas. Somos eruditos, fluidos, elocuentes, articulados y comprensivos. Excelentes escuchadores y platicadores con toda la barba. Podemos omitir incluso los detalles que involucren "caca, culo, pedo, pis" aunque estuviésemos charlando de las funciones del aparato digestivo.
Lo que parece que no aprendemos, es a decir las cosas que nos están destuyendo el corazón. No sabemos decir "Te amo" cuando verdaderamente eso quisiéramos decir. No nos sale un "deja a ese pendejo comemierda que te tiene fascinada y que eres la única que no cree que es un hijodeputahuevónmediocre y vente conmigo" Que nos valga madre el ridículo, la sorna o la burla y decir, simplemente "ya no te quiero", "quiero que te entregues a mi, te juro que cuidaré de tu corazón como un maldito perro rabioso"... vaya.
Y pensar que todo lo escribí simplemente porque me siento atorado en un momento de la vida que parece un círculo interminable... y que no me llena ni tantito.
5 Finísimas Personas Opinan::
no se aguite caon, es solo parte del proceso de eso que llaman madurar, o amargarse un poco, volverse miedoso, envejecer, ese tipo de pendejadas, contra las que uno tiene que luchar a diario y salir victorioso.
atte panchicha
pdta, por que no puedo comentar en tu feis, acaso me tienes bloqueado...jaja
conocemos lo esencial: Por favor y gracias
putísima, sonó bíblico -creció en sabiduría y gracia jajajajaa
la neta hay un verguero de hipocresía en todo y todos mi estimado, es la neta.
el mundo sigue siendo salvaje y creo que nada mas vamos adaptándonos a él
´Ha yo algun di ahable de esos temas de la vida y de la sociedad en un post anterior quizas se este: http://el-iguannero.blogspot.com/2009/06/dulces-y-chocolates-las-mentirijillas.html
Pero pues el hildebrando site que buen rollo se carga
Nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos se quejarán de lo mismo.
:/ me quedé pensando en un fragmento y olvidé lo que te iba a escribir, que guey soy.
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